domingo, 14 de octubre de 2012

Comisión de Verdad


Editorial

Quienes digan a los hondureños que olvidemos el golpe de Estado y a los mártires del pueblo, son los que odian a Honduras, porque forman parte de los tiranos y de los traidores, son los responsables de la tradicional miseria social, de la zozobra política y de la fatalidad económica.

Una investigación reciente realizada en Centroamérica revela la razón de someter al miedo a los compatriotas que buscan un cambio real. 205 millonarios del país ocupan el segundo lugar en la región con una fortuna de 27 billones de dólares. Esto explica la desigualdad de oportunidades de la población hondureña para acceder a la riqueza frente a una minoría codiciosa; pues Costa Rica, el país con menos ricos, muestra la mejor repartición del bienestar material. Este grupo de potentados locales son los que financiaron el golpe de Estado, cuentan con estructuras de terror para “limpieza social”, que han venido ejecutando vía asesinato de hondureños de bajo y alto perfil para impedir que el movimiento popular surgido después del golpe, asuma el Gobierno en las elecciones generales de 2013. Así lo demuestra el reciente informe de la Comisión de Verdad que, por la importancia histórica, destacamos en esta edición de EL LIBERTADOR.

Hay recomendaciones vitales en el informe, entre otras, impulsar un proceso de construcción democrática, en función que el Estado reconozca las diversas concepciones y expresiones de democracia desde los movimientos sociales y sectores excluidos a través de la historia. Sus demandas están amparadas en la Constitución y en tratados internacionales que corresponde cumplir al Estado de Honduras. La Comisión de Verdad exhorta separar a Ramón Custodio del cargo de Comisionado de Derechos Humanos por haber participado en la ruptura del orden constitucional, y de esa forma actuó contrario a la norma del “ombudsman”, dejó indefensa a la sociedad, con su actuación permitió la violación sistemática de derechos básicos como el de la vida, protesta social, libertad de expresión y movilización. Demanda al Estado la necesidad de enjuiciar a los autores materiales e intelectuales del golpe de Estado, y despedir de los puestos a los que ahora ocupan funciones en el sector público.

La Comisión recomienda al país que para reducir la enorme desigualdad debe crearse una estrecha vinculación de políticas sociales y económicas que modifiquen la estructura productiva y la distribución del ingreso y de riqueza nacional. También es urgente cambiar el patrón de tenencia de la tierra, porque después del golpe de Estado se ha profundizado el conflicto agrario.

Es imperativo, dice la Comisión, recuperar el Estado hondureño actualmente capturado por intereses privados que de manera firme domina las instituciones públicas. Ese rescate pasa por alcanzar y mostrar independencia, eficiencia y transparencia en la gestión gubernamental.

Explica que para ese propósito es fundamental que el Estado de Honduras ponga fin a las bases militares de Estados Unidos en territorio nacional y concluya los ejercicios conjuntos entre ambos ejércitos. Sin duda, la nación del norte es el principal origen de inestabilidad en la sociedad hondureña.

La Comisión de Verdad hace un llamado especial a la ciudadanía de Honduras y demás pueblos, gobiernos, organismos de la región y del mundo, a fortalecer las acciones para garantizar la soberanía y autodeterminación del pueblo hondureño, así como el respeto irrestricto a todos sus derechos y libertades.

Derecha de Honduras rechaza a Chávez pero codicia el petróleo de Venezuela

Caracas, Venezuela. ¿Y cuándo fue la donación de los 100 millones de dólares? Henrique Capriles Radonski le dio vuelta a sus papeles. En 2010, dijo. ¿Cómo? ¿Le dio los dólares a (Roberto) Micheletti?, se oyó en el auditorio. Bueno, luego preciso y te paso todo.

Una de las líneas de ataque del candidato opositor durante la reciente campaña fue repetir, en cuando acto público participaba, una lista de donaciones que el gobierno de Hugo Chávez ha hecho por todo el mundo.

 El intercambio inicial ocurrió el primero de octubre, en una rueda de prensa que Capriles –quien a sólo cuatro días de su derrota en la presidencial se inscribió nuevamente como candidato, ahora para buscar la relección en la gubernatura del estado Miranda– ofreció a enviados extranjeros para decir que él no regalaría el dinero de los venezolanos y acusar a Chávez de monoexportador: Lo único que exporta es su proyecto político.

El abogado mirandino no ofreció su fuente, aunque es fácil deducir que es el propio gobierno de Chávez, que suele difundir no sólo las donaciones, sino también los contratos que, en el marco de iniciativas como la Alba y Petrocaribe, firma con otros países.
 
El Heraldo, diario hondureño que estuvo abiertamente con el golpe de Estado, tuvo dos enviados a la elección venezolana, y publicó la denunciadel candidato opositor dando por hecho que se trataba de otros millones de dólares distintos de los entregados por Venezuela a Honduras en el marco de acuerdos de cooperación; aunque Capriles nunca dijo eso, tampoco habló de que los recursos hayan sido entregados a la casa presidencial y ni siquiera tenía claro el año de la supuesta donación (de ser en 2010, como dijo, la lana la habría recibido el actual presidente Porfirio Lobo).

Claro, el asunto ya dio para un gran escándalo en Honduras y el ex presidente derrocado, Manuel Zelaya Rosales, ha sido llamado a declarar ante autoridades judiciales.

Capriles denuncia, sin pruebas y con datos revueltos, la prensa golpista hondureña retoma el asunto y el círculo se cierra cuando la prensa opositora venezolana publica fotos de Chávez y Zelaya con cabezas como: La plata de don Regalón.
 
Doblemente arrecho
Los golpistas hondureños sacaron en pijama al presidente Zelaya en aras de la dignidad nacional, pero nunca movieron un dedo para regresar a Venezuela los millones de dólares recibidos. Ni siquiera lo hicieron cuando, en diciembre de 2009, el congreso hondureño determinó la salida de ese país de la Alba.

Desde Tegucigalpa, Zelaya rechazó la acusación del entonces candidato presidencial y dijo que todas las operaciones llevadas a cabo en el marco de Petrocaribe y la Alba constituyeron créditos documentados por el Banco Central de Honduras, y que quedaron en su totalidad en las arcas nacionales al momento del golpe de Estado militar de 2009, por cierto, apoyado por el señor Capriles Radonski.

En agosto de 2009, en una entrevista con este diario, el ex ministro de Gobernación de Zelaya, Víctor Meza, dijo que antes de que Honduras recibiera los fondos venezolanos, el Congreso hondureño –que no controlaba el presidente luego destituido, sino el golpista Roberto Micheletti– había puesto un candado legal, obligando a crear fideicomisos para hacer transparente el manejo de los recursos de Petrocaribe.

Al momento del golpe de Estado, dijo también Meza, en el Banco Central de Honduras había “137 millones de dólares ahorrados y esta semana (principios de agosto de 2009) sacaron 44 millones para el Congreso Nacional, lo que debe tener doblemente arrecho(encabronado) a Chávez”.

Dicho en otras palabras, el golpista Micheletti utilizaba el dinero de quien consideraba el demonio.

Tras la firma de la Alba, el gobierno hondureño recibió 50 millones de dólares para el financiamiento de diversos proyectos: 30 millones para relanzar un programa de producción agropecuaria; 10 millones para un programa dirigido a pequeñas empresas y dos millones para atender la emergencia de un huracán. En suma, dijo Meza, 292 millones de dólaresque están en las arcas del banco central, porque la misma burocracia había frenado la transferencia.
El jueves pasado, el portavoz de la fiscalía hondureña, Marvin Cruz, dijo que Zelaya ha sido citado por el supuesto ingreso de 100 millones de dólares que habría donado Venezuela a Honduras.
 
Petróleo sin socialismo
La afirmación de Capriles cayó como anillo al dedo a los liberales y nacionalistas de Honduras, donde en estos días se desarrolla un proceso electoral. Zelaya y sus seguidores participan con su nueva fuerza política, el Partido Libre, que podría romper el histórico bipartidismo.

THE NEW YORK TIMES

El asesino que reveló una red de corrupción y narcotráfico en el seno de la política hondureña. TEGUCIGALPA — El número de asesinato...