domingo, 17 de marzo de 2013

LOS NEGOCIOS DE LA SEMANA ZANGANA (SANTA, PERDON)

Los grandes y generosos comerciantes de la semana santa (otros dicen semana zangana), hacen de las suyas con los precios exorbitantes de los productos propios de la temporada; especialmente de aquellos que les encanta zamparse al agua de los mares, rios o lagos; otros que le dan cavida al dios baco con tertulias nocturnas en sus lugares de origen y otros que dicen ser buenos cristianos, se dedican a compartir con sus familiares y los curitas las procesiones famosas en sus pueblos.

 Pero bueno toda actividad honrada y sin desventura es muy buena; lo que pasa es que los comerciantes, los grandes tirburones del comercio de alimentos y otros productos y servicios son los mas gananciosos de la semana mayor; por ejemplo los que venden pescado seco en los puntos de venta, en estos dias cercanos a esta temporada les colocan unos precios que solo los que tienen mas billete en sus bolsillos, logran comerse sus tortas de pescado y los que no se conforman con tortas de baleada

 Otros los que salen a pasear, deben tener un buen fondo para comprar combustible, repuestos; balsas, salvavidas; otros mas feroces se compran cuatrimotos y los que empinan el codo compran una semana santa, por las moscas de la tal ley seca; boletos aereos y hoteles ya abarrotados por turistas nacionales y extranjeros; todo esto entre productos y servicios a este momento, cuestan un ojo de la cara y que pasa cuando unos quieren imitar a los pudientes? bueno, sencillo se van a las casas de empeño o dan una pinche prima en los bancos para obtener dinerito para salir a runguiar; a hacer mas ricos a los ricos y a la vuelta a esconderse por no poder pagar sus prestamitos, principalmente como los del banco azteca, que son como decir "pasaran mas de mil años muchos mas" para poder pagar mas del 200% sobre el dinero adquirido. 

 Otro tipo de negocio es las famosas alfombras de acerrin, este desecho de la madera que antes formaba parte de la alfombra de la orilla de los rios, hoy se vende hasta para hacer almohadas; pues la cosa que es un gran negocio para los aserraderos y carpinteros  pintados con colores artificiales que tampoco son baratos, adornan las calles aunque sea por un par de horas en las marchas de los hermanos catolicos. Y si no me creen, hagan la prueba, alisten sus pasaportes, su identificacion, su dinerito de prima, sus documentos de trabajo y sus recibos de la energia y dese una cruzadita por las tiendas, por los bancos, por las agencias de viaje y compañias de turismo y al regreso de sus vacaciones me cuentan, que les vaya bonito y cuidense de los tiburones, que yo como no soy mage en de ir a Amapala, me voy a mi pila.

 

 

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