lunes, 8 de septiembre de 2014

CESAR AUGUSTO ALDANA ACEITUNO

El maestro de las letras, las artes; el arte de la educacion forjò en la vida de este gran mentor de masas, inclaudicable seguidor de las causas justas y de las mentes inteligentes del mundo; nos referimos a nuestro gran amigo CESAR ALDANA quien ya volò hacia los brazos de su Creador, dejando para muchos de quienes le conocimos una onda de ausencia, cariño, de respeto y de aprecio; por sus multiples dotes en la educacion nacional.

Conoci a Cesar alla por el año de 1984, cuando un hermano suyo me buscò para que le ayudara en una instituciòn educativa de segunda enseñanza en la Colonia Torocagua de Comayaguela; una lucha tenaz para poder organizar el instituto que llevaba por nombre ALBERT EINSTEIN, otro de los grandes pensadores a quien el profesor Aldana admiraba por su inteligencia y sus destrezas.

Pues comenzamos a bregar por una linea para mi desconocida y que aprendi a manejar gracias al amigo Aldana. Libramos muchas luchas para mantener a flote el Instituto, pues no era muy facil poder aglomerar recurso humano por medio de estudiantes; pero al fin logramos abrir un primer curso y luego un segundo curso y al final de los años de 1990 teniamos todo el ciclo comun en jornadas diurna y Nocturna, muy dificil por cierto; se comenzò a buscar personal que impartiera las clases; algunos ad honorem y otros con pago de hora, en ese entonces todo era barato por ende el pago era barato; aun asi se le agradece a los catedraticos del ALBERT su entereza y esmero por haber salido vencedores de una justa extremadamente dificil; hasta que en Enero de 1990 no soportamos la presiòn, la falta de pago de estudiantes y los controles extremos delMinisterio de Educacion al grado que se extendieron los certificados para todos los egresados.

Eso es parte de mi vida con el profesor Aldana, buen amigo y consejero. De la misma forma conoci a su padre (QEPD) don Cruz Aldana Rivera quien le apoyo bastante en el instituto para no dejarlo decaer.

Cesar fuè Sib Director de la Escuela Costa Rica del barrio pueblo nuevo en Tegucigalpa por muchos y largos años, alli le visitabamos le apoyabamos con los niños y alli conoci a otras lumbreras dela educazcion como el profesor Castellanos (QEPD) a la profesora Reina Guillen, a la profesora Argentina y otros que no recuerdo el nombre, al mismo tiempo muchos amigos del profesor.

Lo importante es que la amistad que nos uniò con Cesar fue grandiosa, pues estuvimos en las buenas y en las malas, en el infortunio, en las alegrias, en las salidas de los fines de semana y a veces en las metidas de pata; recuerdo que una vez por andar de pata de chucho me agarraron unos chepos alla por el barrio belen y me metieron al "mamo" y tal fuè lapreocupacion del profesor Aldana que no me presente a mis clases del dia lunes, por lo que alguien le informo de mi situacion y ese mismo lunes se presentò a la delegacion a pagar la multa, que pena pero la vida es asi.

Hoy me hace falta el amigo, pues en los ultimos años estuvimos en contacto; nos encontramos algunas veces en Tegucigalpa; una vez me visitò en mi domicilio, hasta recibir la infausta noticia de su deceso lo que consterno bastante; pero sè que algo aprendi de ese hombre de mente privilegiada e ignoro si finalizò el libro que estaba escribiendo; hoy esta gozando de la gloria en los cielos y todos sus ex alumnos agradeciendo su enseñanza y su apoyo. Hasta pronto mi amigo CESAR.


Ese Banco Especial®
Por Emilio Santamaría S.
6 de Septiembre de 2014 


            Entre mis recuerdos más gratos está  haber trabajado como Orador Asociado con el célebre escritor Og Mandino. Junto con él dicté unos veintitrés seminarios en Centroamérica y el Caribe. El murió en Noviembre de 1996. Recuerdo que entre presentaciones del seminario, y sobre todo cuando viajábamos de una ciudad a otra, el conversar con Og era una de las cosas más agradables de aquel trabajo. Y fue en la Ciudad de Guadalajara, en México, en donde me habló de “una de las tragedias más grandes del ser humano”.  Lo recuerdo como si fuera hoy. Esa tragedia es llegar a creer que vamos a ser eternos en esta tierra. Por eso posponemos cosas esenciales.

            Creo que Og Mandino tenía razón. Vemos a estudiantes perder alegremente su tiempo durante el año y después, apurados, tratar de “prepararse” en las noches previas a los exámenes finales. Empleados que hacen su trabajo a medias, sin percatarse que están perdiendo el tiempo para desarrollar hábitos de trabajo que los harán más valiosos en el futuro,  permitiéndoles mejorar sus ingresos.

            ¿Por qué ocurre esto?  Según Og Mandino, porque el tiempo es engañoso debido a que un Banco Especial carga en su cuenta cada mañana 86,400 segundos. Sin embargo, este banco no arrastra su saldo de un día para otro. Sencillamente cada noche borra el saldo, lo hayamos aprovechado o no. Y a la mañana siguiente aparecen otros 86,400 nuevos segundos. Y como la operación se repite, pensamos que siempre será así.

            Pero llegará el día en que los depósitos terminen. Ese día su tiempo habrá terminado en esta tierra. Seguramente entonces pensará usted que debió haber invertido más tiempo para conseguir una mayor felicidad para usted y sus seres queridos.
            Pero la verdad es que la mayoría de la gente no percibe el valor del tiempo y por eso lo maneja con tan poco cuidado. La lección es clara. Hay que tratar el tiempo como un tesoro. Hay que aprender a compartirlo con aquellos que amamos. Hay que hacer lo necesario para ser prósperos y felices.      

LO NEGATIVO:

Dejarnos engañar por el hecho de que cada mañana nuestra cuenta esté llena con esos 86,400 segundos que se nos permite utilizar libremente.

LO POSITIVO:

Darnos cuenta que nuestro tiempo en esta vida está limitado. Utilizar cada segundo en ser felices y hacer felices a aquellos que nos rodean. Eso es lo que da realmente significado a nuestra vida. 

LA ENCRUCIJADA DEL CIVIL QUE QUISO SER MILITAR

Por Óscar Esquivel Egresado con el rango de Sub Teniente de Reserva en el Liceo Militar del Norte; una escuela militar privada creada en...