martes, 28 de febrero de 2017

OSCAR ESPAÑA

TITO ORTIZ

Uno de los mejores joyeros que he conocido. Un hombre íntegro. Honrado a carta cabal. Inteligente y veloz.
Era 1983, necesitaba un joyero. Iba a comenzar a trabajar independiente. Alguien me lo recomendó y fui a buscarlo. Él tenía su propio taller.
Su padre en los años 50-60 había tenido uno de los talleres de joyería más grandes que ha habido en Honduras,
Con veinte orfebres trabajando para él. De origen salvadoreño. De él heredó la velocidad. No sabía a qué edad había empezado a trabajar, nació en la joyería. Me contaba Oscar que su papá hacía joyería al por mayor. Para hacer una joya igual a la que estaban haciendo sus joyeros, les daba una mañana de ventaja y el al final del día terminaba la joya primero que ellos.
Lo primero que observé al conocerlo fue su amabilidad y un gran sentido del humor. Me dijo que él no podía ser mi joyero porque él tenía su propio taller. Sin embargo podía hacer mis trabajos sin ser mi empleado. Que quedara claro que yo estaba usando su taller. En ese momento un vecino le preguntó que si por favor le podía prestar el periódico y el con gran cortesía le dijo:"¡ Claro que no!" al mismo tiempo que me veía sonriéndose y cerrándome un ojo.
Llegó una cliente y le preguntó: don Oscar, ¿ya está listo mi Seiko? Cuando él le contestó que sí, ella le preguntó que cuanto iba a costar la reparación, a lo que él le respondió: veinticinco Lempiras. ¿Pero quedó bueno don Oscar? Dijo ella. El rápidamente le dijo: si lo va a querer bueno le va a costar treinta, muriéndose de la risa.
Eso sí, me dijo, los miércoles yo me emborracho. Al decirle yo que porque no se emborrachaba los sábados, él me contestó: ¿y ser irresponsable? ¡Los fines de semana son para la familia!
Ahora, si hay trabajo, yo no voy a tomar. Vamos a tener una clave, para que los clientes no entiendan. En vez de decir que ando en corte, vamos a decir que me voy para Cortés.
Comenzamos a trabajar. El lunes por la mañana me dijo: don Tito, el miércoles me voy para Cortés, pero si sale trabajo no me voy. El martes en la mañana me dijo: mañana me voy para Cortés. Yo le dije que se podía ir porque no había trabajo. Pero el miércoles a las seis de la mañana, una cliente llamó diciendo que tenía que casar a su hija esa noche y le urgía un par de anillos de matrimonio. Agarré el teléfono para llamar a Oscar que no se fuera para Cortés. Me contestó una voz desconocida. Le pregunté por Oscar y me dijo: el habla. Yo extrañado,dije otra vez: ¿Oscar? y él me contestó: Si don Tito, soy yo. Entonces le dije: Ya no se vaya para Cortés, salió trabajo. El con una voz que casi no se le entendía dijo: "Ya voy por Baracoa, salí desde anoche".
Uno de esos miércoles, llegué a su taller y estaba tomando de una botella cinta negra. Sonriente me ofreció un trago, eran las tres de la tarde, le dije que no, que tenía que trabajar, me rogó y tuve que tomármelo en contra de mi voluntad. Me prometió que de ahí en adelante nunca más me obligaría a tomar.
Otro miércoles, me dijeron que estaba en la pulpería de enfrente, tomando con unos amigos. Cuando entré a la pulpería me quedó viendo y le dijo a la persona que atendía el negocio: una banana y una semita para don Tito. Sabía lo que me gustaba.
Otro miércoles, de nuevo con sus amigos, unos ocho, Oscar pagaba siempre por todos, bebida y comida. Era gente súper humilde que andaban detrás de él para arriba y para abajo. Como Oscar era un hombre alegre, ponía música en las rockolas, y les pegaba sopapos en los brazos a los aleros y estos se tenían que dejar si querían seguir tomando gratis. Y Oscar me decía: es que no me gusta tomar solo. Conmigo era sumamente respetuoso y yo con él. En eso alguien le dijo: Oscar, ahí viene tu mamá. Y Oscar con voz de bolo le contestaba, que venga, es mi madre. Oscar, le decían, trae una faja en la mano. Oscar con voz de bolo contestaba, que me pegue, es mi madre. Doña Consuelo entró y Oscar le dijo: Pégueme! No se había dado cuenta de que no era una faja, era un cable de acelerador. Cuando le pegó el primer latigazo, Oscar pegó un grito y dijo: ahora a ellos mamá. Todos los bolos salieron en desbandada.
Otro miércoles que estaba bien bolo, me dijo en tono solemne (yo pensé, no importa que esté bolo, voy a poner atención) Don Tito, hay dos cosas importantes en la vida. Hizo una pausa, y con más solemnidad dijo: Usted y Yo!!!!

Un miércoles, me operaron y estaba yo en el Hospital Cemesa. Llegó de visita con sus tragos. Allí estaban mis papás. Quedó viendo alrededor y me dijo: aquí es bien triste, le traigo mariachis? Luego queda viendo a mi papá y me pregunta quedito: ¿quien es él? Yo contesté: mi papá. Entonces Oscar haciendo una postura como de fisico culturismo me dijo : pero está.... (Haciendo el gesto con los brazos encorvados y sacando el pecho hacia adelante). Me vuelve a preguntar: ¿quien es él? Le contesto de nuevo: mi papá. Entonces me dice: pero está.... Y vuelve a hacer el mismo gesto, como diciendo está mulín. Me vuelve a preguntar: ¿quien es el? Mi madrastra ya para pararlo, abrazó a mi papá y le dijo a Oscar: verdad que es bien guapo él. Entonces Oscar la quedó viendo bien serio y le contestó: No exageremos señora.

Tenía un ayudante, Caporales. Caporales era bajito, delgado y jorobado. Una vez Caporales estaba puliendo una cadena de un cliente y se le enredó y se le reventó. Entonces Oscar se paró detrás de él y cerrándome un ojo me preguntó que hacía, yo cerrándole el ojo le dije que lo despidiera. Entonces Oscar sin tocarlo recorrió el contorno de la joroba con su mano en el aire y me dijo: no lo puedo despedir, adonde voy a encontrar otro como este.

Si había cosa que le gustaba, era comer bien. Digamos por la mañana como a las diez, su esposa le llevaba carne de cangrejo ya sacada pero en su concha y mientras trabajaba comía y con la misma pinza que usaba para trabajar sacaba las aceitunas rellenas del bote.

En el grupo de amigos había uno que era propietario de un troco (carreta con timón). Pues el gusto de Oscar, cuando ya estaba bolo, era meterse adentro de la carreta y que los demás lo empujaran a toda velocidad por la tercera avenida, la calle del comercio. La más transitada de la ciudad. 
Mientras más rápido avanzaba el troco, más grandes eran sus carcajadas.

Una mañana que llegué al taller, Ney su esposa me dijo: ay don Tito, talvés a usted le hace caso. Ha pasado toda la santa noche sentado en ese banquito, en medio del taller, sin pronunciar palabra.

(El banquito era miniatura, viejo, manchado de diferentes clases de pinturas, agujereado, que había que hacer equilibrio en el porque las cuatro patas estaban flojas)

Entonces Ney le dijo: Oscar, por favor componete. Mirá que aquí está don Tito.

Oscar le contestó: Desde chiquito he tratado de "Componerme" pero no se puede.

Un 24 de Diciembre a las 9 de la noche que terminamos de trabajar, muriéndonos del hambre fuimos a buscar comida a todos los restaurantes y todos estaban cerrados.

Gilda mi esposa, dijo que ella iba a cocinar cualquier cosa pero que le lleváramos el regalo de navidad a Oscar de Jesús, su hijito, Yo le dije que comiéramos antes, pero ella insistió en llevar el regalo primero. Salió Ney, la esposa de Oscar y nos dijo, como ustedes tienen de todo, yo no hallaba que darles y solo les tengo esta gallina rellena. Nos fuimos felices a la casa, pusimos el mantel de navidad y comimos delicioso.
Oscar es una persona sumamente agradable, es de mi edad, de mi estatura y de mi cintura.

Hace ya veinte años que su madre y sus hermanos que son joyeros y ciudadanos de Los Estados Unidos le mandaron la residencia a Oscar. Él no se quería ir, pues en Honduras vivía como un rey. Casa propia, buena comida, negocio propio, disfrutaba su trabajo y montones de amigos. Ney su esposa, bastante menor, buena mujer, buena esposa y buena madre, fue visionaria y sabía que Oscar siempre iba a tomar si seguía viviendo aquí. Entonces le dio un ultimátum, si él no se quería ir, se iría ella con sus niños. Oscar tuvo que irse. Viven en New York. Fue una bendición irse. Oscar no volvió a tomar, excepto en navidad, que su hijito Oscar de Jesús, aquel niñito, un hombre ya, Ingeniero, casado y Gerente de la compañía Kerns de salsa de tomate, con base en San Diego, California, llega a pasar la navidad con sus padres. Es un gran hijo. Muy cariñoso y les ayuda cuando Oscar se lo permite. 

Todos los hijos sacaron notas brillantes en la universidad. Todos son profesionales. Oscar nunca volvió a Honduras, pero no es que ya olvidó su patria sino que dice que el dia que ponga un pie aquí, aquí se queda. En estos veinte años, jamás he comprado un par de zapatos, son incontables los pares de zapatos Florsheim que me ha mandado. Siempre estamos en contacto con mi amigo del alma y su esposa Ney.

La imagen puede contener: mesa e interior
Nota: Caporales llegó a visitarme una vez a la joyería, me contó que muchos de los amigos de parranda de Oscar habían muerto ya. Que a los que quedan todo el tiempo les manda ayuda económica y ropa. Incluyéndolo a él. Yo por bromear le dije que una vez había hablado por teléfono con Oscar y que me había contado "todo" de cuando parrandeaban, Caporales todo nervioso me dijo: "pero eso solo fue una vez, se lo juro, y es porque andaba bolo". Caporales hacía el mejor encurtido del mundo. Caporales ya murió, que en paz descanse.

UN DIA DOMINGO

TITO ORTIZ - 2016
Un día domingo del año 1963. Había ido a una fiesta de 15 años la noche anterior. Me había desvelado. Regresé a la casa a las 12 de la noche.

Ya tenía tres años de tener mi cuarto propio. Las paredes decoradas con banderines como era la moda y el tragaluz que había en el techo iluminó mi rostro despertándome. Eran las 11 de la mañana y puse mi radio estereofónico ( Que realmente no lo era). Eran dos raditos comprados en el Almacén La Atómica o La Fama en Comayagüela, no recuerdo, estaban hechos de aluminio y tenían forma de avión cohete, sin parlantes. Para escucharlo había que usar audífonos. No usaban baterías ni corriente eléctrica. Solamente había que prensar un clip en un metal y costaban 5 Lempiras cada uno. 

Me puse un audífono en cada oído. Sintonicé Radio Televisión, estaba comenzando "La Historia de Tommy". Era la primera vez que la oía. Me gustó la música y la voz de Cesar Costa, sin querer traicionar a Enrique Guzmán que era mi preferido.


Yo era Tommy. Laura era mi novia imaginaria. Era bella y la quería.
Laura y tommy se amaban 
siempre le quiso regalar 
flores besos y eternamente su corazón

un dia domingo un anuncio leyó 
y en su auto el quiso correr 
a laura trató de llamar 
no la encontró y a su madre llamó

dile que la quiero 
que la necesito que tarde llegaré hay algo que hacer 
que no puedo dejar

ese día a la pista llegó 
y como nunca en su auto corrió 
la gente lo aclamó y a gran velocidad 
en su auto corrió nadie supo 
lo que sucedió pero el auto de tommy volcó 
en llamas y herido aun lloró y con débil voz alcanzó a decir

dile que la quiero 
que la necesito 
no debe de llorar 
que nuestro amor no morirá

en la iglesia laura rezó 
por su tommy que ya murió 
solo para ella vivió y murió 
y sola en la iglesia 
aun llorar lo escuchó

dile que la quiero 
que la necesito 
no debe de llorar 
que nuestro amor 
no morirá 
(se repite hasta que acaba la cancion)


Para este momento el día se me había arruinado. Estaba muy triste y de luto, con los ojos humedecidos por las lágrimas y de pronto:

De regreso a la realidad...Escuché a mi papá preguntar en voz alta:¿Ya se despertó Tito? Y con voz autoritaria dijo: Diganle que me venga a ayudar.

Enrique Guzmán
00:00 Yo te seguiré
04:18 Mi corazón canta
09:33 Dame Felicidad
14:04 Cariño Y desprecio
23:38 Las hojas muertas
18:59 La sombra de tu amor
29:56 El amor es una cosa esplendorosa
34:59 Tu cabeza en mi hombro
39:41 Tu voz
45:18 Gracias por los recuerdos
50:57 Quiero besarte
56:35 Una lagrima en la mejilla

César Costa
02:13 Éste loco amor
06:53 Corazón Loco
12:00 Baila mi amor
16:47 Mi primer amor
21:40 Esta noche mi amor
27:21 La historia de tommy (Dile que la quiero)
32:43 La historia de mi amor
37:29 Chica mala
43:01 Diana
48:10 Tu nombre
53:36 Besos por telefono

1- Edi Edi
2- Toco a tu puerta
3- Con un beso pequeñisimo
4- Johnny el enojon
5- Una muchacha igual que todas
6- No te puedo abrazar
7- Paso a pasito
8- Yo que no vivo sin ti
9- Cuando me enamoro
10- Es que estas enamorado
11- El Día
Tito

ROBERTO "TITO" ORTIZ Y SUS ANECDOTAS

TEODORO KRONE
Por Titortiz
Theodor Johan Gustav Krone nació el 24 de septiembre de 1910 en Bremen, la segunda ciudad más grande al norte de Alemania. 
En su juventud era un coleccionista de estampillas. Visitaba los consulados extranjeros en Alemania para conseguir estampillas de diferentes países. 

En 1928 llegó al Consulado de Honduras y leyó un afiche pegado en una de las paredes, en el que decía que se solicitaban contadores que supieran hablar alemán en las oficinas de la Rosario Mining Company en San Juancito. Aplicó y le dieron el trabajo. Con un espiritu aventurero y demostrando una gran responsabilidad a pesar de su corta edad, 18 años, se embarcó con destino a Honduras en un viaje trasatlántico desde Alemania hasta Venezuela, sin hacer escala en los Estados Unidos, cruzando luego el Canal de Panamá e ingresando al país por el Puerto de Amapala, que era la vía normal de los migrantes europeos y de las mercaderías que venían de Europa. De allí todo venía en carretas haladas por bueyes a Tegucigalpa. 

En 1929 comenzó a trabajar en la Fabrica de Tejidos de don Juan Doborow en donde desde el principio demostró en sus trabajos de oficina una gran formalidad y eficiencia, ganándose el respeto de la comunidad. 

 Durante la Segunda Guerra Mundial, por su nacionalidad, sufrió junto al resto de sus compatriotas viviendo en el país, la injusticia de la administración del momento, que por presiones y politicas como aliados de los Estados Unidos de América, congelaron sus bienes, rematándolos meses después.


*Salió una lista negra según el Departamento de Estado, USA (1942)

El 7 de agosto de 1942, Don Ángel Moya Posas, Director El Atlántico en La Ceiba, Honduras, recibió esta carta:
Estimado señor Moya: tomo la libertad de enviarle adjunto una lista de personas y firmas en Honduras abarcadas por la “Lista Proclamada” emitida por el Presidente de los Estados Unidos, Franklin Delano Roosevelt, el 17 de julio de 1941 con las modificaciones promulgadas hasta el 31 de julio, 1942. De usted Atto. y S.S.
Wymberley Der Coerr
Vicecónsul Americano
EN TEGUCIGALPA:
Dr. Vicente Alfredo Ariza, Bastol y Cía., W; Cayetano Bovo, Casa Konke, S.A., Casa Rossner, S.A., Cornelson, Heinz; Cornelson Sucursales, Juan Doborow, Droguería Alemana, Droguería Rischbieth, Droguería Bayer, Fábrica Dayton, Fábrica de Tejidos de Juan Doborow, Alfonso Aupp, Imprenta Aristón, Teodoro Krone, Jardín de Italia, Karl Koster, Ernesto Merz, Alberto Meyer, George W. Payson Erich, Hugo Rauscher, Roose y Cía., Rischbieth & Cía., Werner; Carmelo Rizzo, Rossner y Cía., J; Roberto Rossner, Willi Schutte, Werner Schweinfurth, Gerhard Scheenn, Francisco Siercke, Víctor Siercke, Willi Tostman, Dr. Enrique Vives Monjil, Harry Weiss.
COMAYAGUELA:
Fábrica de camisas “Duxors”, Luis Vairo.
*hondurasensusmanos.info
FUENTE: 1.- Renacimiento. Revista de Actualidades. Año 1. No.

De acuerdo al Registro Migratorio procedente de los Archivos Nacionales de los Estados Unidos en Washington, fue transportado en barco por la U.S. Army e ingresó por el puerto de New Orleans para su confinamiento en Kennedy, Texas, el 12 de noviembre de 1943. En ese registro Krone declaró que era Contador y que solo una vez había ingresado a los Estados Unidos, en una visita temporal en 1939.
Luego fue trasladado a la Isla Ellis de New York, que durante las dos guerras mundiales se convirtió en un campo de concentración.
Al terminar la guerra, en 1945, la Isla Ellis se cerró y en 1954 se convirtió en el Museo Nacional de Inmigración de los Estados Unidos.

Los Alemanes que habían sido deportados por Carías, recibieron una ayuda económica para que pudieran regresar a Honduras pero sin recuperar nunca sus bienes confiscados.

Durante su estancia en la isla, Teodoro conoció a una bella joven escocesa. Al finalizar la guerra, el la mandó a traer desde Gran Bretaña, se casaron en 1947 y tuvieron una hija, Sandra Janet.

En esta época, Teodoro trabajaba para Alex E. Garnier. Alex y la madre de él, doña Tina, apadrinaron a Sandra. Pocos meses después del nacimiento de Sandra, Teodoro, siguiendo el consejo de su esposa, dejó su trabajo con Garnier y abrió su propia tienda y Agencia Importadora de abarrotes. Estaba situada en la Avenida Salvador Mendieta, en donde en el futuro sería la Tienda La Duquesa de otro alemán, Don Ernesto Bondy, frente al Almacén Hasbun que a su lado tenía el Boardinghouse Americano, esquina opuesta a la antigua Casa Presidencial. 

La tienda se cerró y la agencia se dedicó unicamente a las importaciones y ventas al por mayor. 

 El matrimonio no duró y Gloria regresó a Inglaterra, dejando su hija al cuidado de su padre. El no se olvidó de su familia y a partir de 1950 comenzaron junto con su hija Sandra a viajar regularmente a Bremen a visitar a sus padres. A principios de la decada de los 60s se trasladaron a vivir en la Colonia Reforma.


Don Teodoro, de mediana estatura, tez blanca, abundante cabellera oscura y siempre elegantemente vestido, fue un buen hombre, un caballero. Fue padre y madre para su su hija Sandra. Ella cursó sus estudios en la Escuela Americana de Tegucigalpa. . Teodoro Krone, honesto y trabajador, hizo de Honduras su segunda patria. Falleció el 30 de octubre de 1976 a los 66 años de edad. Sus restos mortales descansan en la zona alemana del Cementerio General de Tegucigalpa. 

 Las siguientes fotografías originales fueron sacadas del álbum personal de Don Teodoro.

Teodoro trabajando en la oficina de la tienda de textiles de don Juan toborow en 1929 Alemanes que residian en Honduras en 1929 en la celebracion del cumpleaños de Monseñor Hombach (2 Octubre). En esta foto se ve a Don Teodoro al extremo derecho de la primera fila sentado en el suelo. El sexto de la segunda fila de izquierda a derecha, al lado de Monseñor está el Presidente de la República Dr. Vicente Mejía Colindres (1929-1933), quien tenía 51 años de edad en esa fecha.
Teodoro Krone con su hija Sandra Janet
Documentos tomados de los Archivos Nacionales de Washington, Estados Unidos
Tito
Fotos sacadas del álbum personal de Don Teodoro.

THE NEW YORK TIMES

El asesino que reveló una red de corrupción y narcotráfico en el seno de la política hondureña. TEGUCIGALPA — El número de asesinato...